LO ESENCIAL EN 30 SEGUNDOS

  • TechCrunch confirmó que Crosby pujó por la marca registrada, el nombre y algunos datos internos de Weil; los términos no se han revelado.
  • El comité de dirección de Weil recomendó una liquidación ordenada el 28 de octubre, tras salidas de socios y el fracaso de una fusión, según City AM.
  • Crosby ha captado unos 85 millones de dólares, incluida una serie B de 60 millones liderada por Lux e Index en marzo.

Crosby, un bufete de abogados construido en torno a sus propias herramientas de IA, ha presentado una oferta por parte de lo que queda de Weil, Gotshal & Manges, el despacho neoyorquino que se dispone a disolverse. TechCrunch confirmó que la puja abarca la marca registrada y el nombre de Weil, además de algunos datos internos que no detalló. La oferta la adelantó The Information.

Qué busca Crosby

No se han revelado los términos económicos, y TechCrunch advierte de que no hay garantía de que Crosby se quede con esos activos. Al mismo tiempo, la startup intenta contratar a parte de los cerca de 1.200 abogados de Weil.

Crosby, con unos dos años de vida y cofundado por John Sarihan y Ryan Daniels, es un bufete de abogados propiamente dicho, no un proveedor de software. A diferencia de empresas como Harvey o Legora, que venden herramientas de IA a los despachos tradicionales, Crosby usa su propia IA para prestar servicios jurídicos directamente y sostiene que así trabaja más rápido. Salió a la luz en 2025 con una ronda semilla de 5,8 millones de dólares liderada por Sequoia y ha reunido unos 85 millones en total, según TechCrunch, incluida una serie B de 60 millones en marzo encabezada por Lux e Index, con la participación de Elad Gil, 01 Advisors y Bain Capital Ventures.

Por qué se desmorona Weil

City AM informó el 28 de octubre de que el comité de dirección de Weil había recomendado una liquidación ordenada del despacho, fundado hace 95 años, y de que los socios votarían en los días siguientes. Las fuentes consultadas no confirman el resultado de esa votación.

Las causas señaladas son una cadena de salidas y reveses, no la tecnología. Según City AM, muchos socios abandonaron la firma en Estados Unidos y Londres en los últimos meses, y unas conversaciones de fusión, al parecer con Willkie Farr & Gallagher, fracasaron a principios de octubre. The New York Times, citado por TechCrunch, añade que el candidato a dirigir el despacho rechazó el puesto. City AM indica que Weil seguirá atendiendo a sus clientes durante la liquidación y que podría acogerse al capítulo 7 de la ley de quiebras estadounidense para librarse de sus contratos de alquiler.

Una puja simbólica

TechCrunch subraya que nadie atribuye la caída de Weil a la IA jurídica. Aun así, que un bufete nacido de la IA intente quedarse con uno de los nombres más conocidos del derecho corporativo ilustra la ambición de los nuevos actores. Sigue abierto si una marca construida durante casi un siglo puede trasladarse a un despacho con un modelo tan distinto y si los socios de Weil aceptarán la oferta.