LO ESENCIAL EN 30 SEGUNDOS

  • El prototipo, construido con Planet, se lanzó el 1 de octubre en la misión compartida Transporter-18 de SpaceX.
  • Los ingenieros enviaron una instrucción al modelo Gemma 4 a bordo y recibieron un haiku, transmitido sobre Svalbard, en Noruega.
  • Siguen pruebas térmicas y de radiación de los TPU y, en 2027, dos satélites interconectados.

Google afirma que el satélite prototipo de su proyecto Suncatcher, que lleva sus procesadores TPU (Tensor Processing Units), ha generado su primera respuesta de IA en órbita. En una publicación del 30 de octubre, Travis Beals, director sénior de Google Research, la presentó como la primera respuesta de IA producida en el espacio por un TPU de nivel de centro de datos.

Del lanzamiento a la primera consulta

El satélite, construido junto con Planet, despegó el 1 de octubre en la misión de viaje compartido Transporter-18 de SpaceX. Durante las semanas siguientes, el equipo completó una lista de comprobaciones de puesta en servicio: encender el ordenador anfitrión y las bandejas de TPU y realizar las primeras pruebas de aprendizaje automático. Según TechCrunch, esa fase duró unas tres semanas.

Para la prueba simbólica, los ingenieros enviaron una instrucción, durante el paso sobre una estación terrestre, a Gemma 4, el modelo abierto de Google DeepMind cargado en el satélite antes del lanzamiento. Le pidieron un haiku sobre estar en el espacio. La respuesta bajó cuando el satélite sobrevolaba Svalbard, en Noruega: "Blue marble below / Data streams in silent grace / Starlight feeds my core". Google dice que después probó limericks de temática espacial e instrucciones para que el modelo informara del estado de los sistemas de la carga útil.

Qué debe comprobar el prototipo

El poema es una demostración; el objetivo real es otro. Google quiere saber cómo resisten sus chips el calor y la radiación de la órbita. De acuerdo con TechCrunch, la nave puede generar hasta 1 kilovatio y el TPU solo puede funcionar unos veinte minutos seguidos. Preocupan especialmente los cambios de bits provocados por la radiación, que pueden corromper datos sin que salte ninguna alarma. Las pruebas en tierra sugerían que la inferencia apenas se vería afectada, pero que el entrenamiento podría sufrir más, según TechCrunch; las pruebas orbitales deben verificarlo.

Próximos pasos y dudas pendientes

Google sitúa su siguiente hito en dos satélites interconectados en 2027. TechCrunch añade que llevarán TPU más avanzados, generarán más energía y probarán enlaces ópticos entre naves. Suncatcher sigue siendo un proyecto de investigación a largo plazo: Google publicó un estudio de diseño revisado por pares en la revista Joule, y TechCrunch señala que la meta de una infraestructura rentable se sitúa en la década de 2030 y depende de que los lanzamientos se abaraten mucho. Google no ha indicado cuántos TPU lleva el prototipo ni de qué generación son.