LO ESENCIAL EN 30 SEGUNDOS
- Merz reclamó control alemán y europeo de la IA, del hardware al software, pero descartó la autarquía en favor de socios afines como Francia y Canadá.
- Citó el objetivo de al menos cuadruplicar la capacidad de cómputo para IA de aquí a 2030 y 12.000 millones de euros en compromisos privados; no se anunció nueva financiación pública.
- La cumbre de dos días, dedicada a una IA segura, soberana y competitiva, abordó también la simplificación de las normas europeas y el futuro instituto alemán de seguridad de la IA.
El canciller Friedrich Merz aprovechó la Cumbre Digital del Gobierno alemán, celebrada en Berlín el 2 de noviembre, para defender que Alemania y Europa desarrollen más rápido sus propias capacidades de inteligencia artificial y dependan menos de proveedores externos. El encuentro, dedicado a una IA segura, soberana y competitiva, duró hasta el 3 de noviembre.
Lo que dijo Merz
En el discurso publicado por el Gobierno federal, Merz definió la soberanía digital como la capacidad de tomar decisiones propias sobre el desarrollo y el uso de las tecnologías digitales, de acuerdo con los valores y los intereses de seguridad europeos, y de hacerlas cumplir. A su juicio, Alemania debe poder fabricar y dirigir la tecnología a lo largo de toda la cadena, del hardware al software. Como la IA se está convirtiendo en infraestructura básica para la economía, el Estado y la sociedad, depender de un puñado de proveedores pasa a ser, dijo, una cuestión existencial.
Eso no significa autarquía, subrayó. Merz insistió en cooperar con aliados afines y diversificar las cadenas de suministro. Mencionó a Francia, con la que Alemania redactó una definición común de soberanía digital que ya se ha incorporado a la tramitación legislativa de la UE, y a Canadá, cuyo ministro Solomon asistió a la cumbre. También aludió a una iniciativa europea de IA de frontera a la que se han sumado Italia, Finlandia y Polonia.
Objetivos más que dinero nuevo
Los elementos concretos fueron sobre todo metas ya conocidas. Merz afirmó que la capacidad de cómputo para IA debe al menos cuadruplicarse de aquí a 2030 en el marco de la estrategia nacional de centros de datos, que los superordenadores públicos se están abriendo a startups e industria y que la acción del Gobierno ayudó a movilizar 12.000 millones de euros en compromisos de inversión privada. Junto a la cumbre se presentó un primer informe de un grupo de trabajo nacional sobre IA, titulado «Deutschland als KI-Nation 2030». No anunció ningún programa público nuevo, ninguna gigafactoría de IA ni un calendario para la cooperación francoalemana, algo que también señala Politique Matin.
Contexto y críticas
Según ZDFheute, se esperaban unos 1.000 asistentes, entre ellos los jefes de Mistral y Cohere, y la agenda incluía simplificar las normas europeas de IA después de que este año se aplazaran partes de la Ley de IA. Alemania está creando además un instituto nacional de seguridad de la IA. Markus Beckedahl, del Zentrum für Digitalrechte und Demokratie, dijo a la cadena que no espera grandes avances y que la dependencia de las empresas estadounidenses ha aumentado desde la cumbre del año pasado, en la que París y Berlín fijaron sus objetivos de soberanía.
