LO ESENCIAL EN 30 SEGUNDOS
- Microchip obtuvo ventas netas de 1.622 millones de dólares en el trimestre cerrado en septiembre, un 42,2 % más que un año antes, y prevé entre 1.573 y 1.638 millones para el trimestre de diciembre.
- Su consejero delegado, Steve Sanghi, afirmó que los plazos de entrega de la mayoría de los productos estándar han pasado de cuatro a ocho semanas a entre seis y 32.
- Culpó a las empresas de IA de ocupar la capacidad de los proveedores externos de ensamblaje y prueba; la acción bajó cerca de un 10 % el 6 de noviembre.
Microchip Technology, fabricante estadounidense de microcontroladores y otros chips, presentó el 5 de noviembre los resultados de su segundo trimestre fiscal. Los ingresos crecieron con fuerza, pero la dirección dedicó buena parte de la conferencia con analistas a describir una cadena de suministro que, según la empresa, la demanda de IA ha dejado bajo presión.
Buen trimestre, previsión más débil
En el trimestre cerrado el 30 de septiembre, las ventas netas alcanzaron 1.622 millones de dólares, un 42,2 % más que un año antes y un 9,2 % más que en el trimestre anterior, según el comunicado de la compañía. El beneficio por acción ajustado (non-GAAP) fue de 0,97 dólares, por encima del consenso de 0,93 que cita Investing.com, y de 0,68 dólares según las normas GAAP. Las ventas para centros de datos superaron los 250 millones, un 55,7 % más interanual, y el consejero delegado, Steve Sanghi, prevé que ese negocio llegue a 1.000 millones en el año natural 2026.
Para el trimestre de diciembre, Microchip espera ventas de entre 1.573 y 1.638 millones de dólares, entre una caída del 3 % y una subida del 1 % frente a septiembre, y un beneficio ajustado de 0,87 a 0,95 dólares por acción. El director financiero, Eric Bjornholt, explicó que unos 53 millones de ingresos de septiembre no se repetirán. Investing.com señaló que el punto medio quedó por debajo de las estimaciones, y la acción cayó alrededor de un 10 % el 6 de noviembre, hasta unos 58 dólares.
Capacidad en manos de los compradores de IA
En la conferencia, Sanghi indicó que los plazos de la mayoría de los productos estándar, que históricamente eran de cuatro a ocho semanas, van ahora de seis a 32 semanas. Atribuyó la situación a las empresas de IA, que a su juicio «se quedaron con toda la fábrica» en los proveedores externos de ensamblaje y prueba (OSAT), y añadió que algunos sustratos no se consiguen. Trasladar la producción a plantas propias o a otro proveedor lleva unos seis meses, dijo.
También espera que las grandes fundiciones y los OSAT vuelvan a subir precios a partir de enero, aproximadamente. Por ahora, Microchip prevé absorber esos aumentos sin encarecer sus productos.
Cartera de pedidos e incógnitas
Sanghi aseguró que la empresa empezó el trimestre de diciembre con más pedidos pendientes que tres meses antes y con una relación entre pedidos y facturación claramente superior a uno, aunque parte de los pedidos de alto margen no puede atenderse y se desplaza al trimestre de marzo. Al ser preguntado por la demanda, llegó a hablar de una burbuja en los centros de datos y dijo que su ritmo de crecimiento tendrá que moderarse bastante. Queda por ver si esos pedidos aplazados se convertirán en ingresos el próximo trimestre y cuánto tiempo seguirán los compradores de IA ocupando las líneas de encapsulado y prueba.
