LO ESENCIAL EN 30 SEGUNDOS

  • La jueza Shella Deen, del Tribunal Superior del condado de Santa Clara, desestimó la objeción de Google sobre las cuatro causas de acción en una orden del 23 de octubre.
  • Greene sostiene que Google creó la voz masculina predeterminada de las Audio Overviews de NotebookLM a partir de sus grabaciones; Google afirma que contrató a un actor profesional.
  • La resolución no se pronuncia sobre los hechos: el origen real de la voz sigue siendo una cuestión fáctica.

Google tendrá que responder ante la justicia a David Greene, quien afirma que una voz sintética de NotebookLM imita la suya. En una orden del 23 de octubre, la jueza Shella Deen, del Tribunal Superior del condado de Santa Clara (California), rechazó la objeción de Google, que cuestionaba la validez jurídica de la demanda, en las cuatro causas de acción.

Qué decidió el tribunal

Greene, que condujo Morning Edition en NPR durante casi una década y hoy presenta Left, Right & Center, alega que Google usó grabaciones de su voz para crear el presentador masculino predeterminado de Audio Overviews. Esta función, lanzada en septiembre de 2024, convierte documentos en un diálogo tipo pódcast entre dos voces de IA. Según la demanda, Google empleó después esa voz para promocionar un producto que vende mediante suscripciones, entre ellas un plan de 19,99 dólares al mes, y en una alianza con Spotify en diciembre de 2024. Cita a oyentes que reconocieron su voz y a una firma forense que halló una probabilidad relativamente alta de coincidencia.

Siguen adelante cuatro pretensiones: el derecho legal a la propia imagen del artículo 3344 del Código Civil de California, competencia desleal, apropiación indebida según el common law, y cuasicontrato con enriquecimiento injusto. Según RBR, la objeción presentada aparte por Alphabet sí prosperó, aunque Greene puede modificar la demanda para sustentar la responsabilidad de la matriz. Reclama daños, restitución de beneficios y una orden judicial.

Los argumentos de Google

Google sostenía que la demanda solo demostraba que el periodismo de Greene es conocido, no su voz. La jueza respondió que un locutor de radio llega a su público precisamente a través de la voz. También rechazó que la ley federal de derechos de autor desplace estas reclamaciones: una voz no puede registrarse como obra protegida y el caso se centra en lo que genera el programa, no en sus datos de entrenamiento. Cuando se conoció la demanda en febrero, Google calificó la acusación de infundada y explicó a NPR que había contratado a un actor profesional.

Lo que queda por resolver

En esta fase el tribunal da por ciertas las alegaciones sin comprobarlas. La jueza escribió que determinar si Google creó realmente la voz con grabaciones de Greene es una cuestión de hecho, y admitió que se trata de aplicar una ley muy anterior a la IA generativa.

El caso ya ha pasado por varias instancias: Greene lo presentó el 23 de enero, Google lo trasladó a un tribunal federal y un juez federal del Distrito Norte de California lo devolvió a la justicia estatal el 23 de julio. Ninguna de las partes emitió un comunicado junto con la orden.