LO ESENCIAL EN 30 SEGUNDOS

  • El abogado general Maciej Szpunar presentó el 3 de noviembre de 2026 sus conclusiones en el asunto Like Company contra Google (C-250/25), sobre el chatbot Gemini.
  • Según él, las respuestas de un chatbot pueden infringir el derecho de los editores de prensa si el contenido se obtuvo de forma ilícita o si su forma de expresión se reutiliza de manera reconocible.
  • El entrenamiento de modelos de lenguaje estaría en general cubierto por la excepción de minería de textos y datos; las conclusiones no vinculan al Tribunal, cuya sentencia llegará más adelante.

El 3 de noviembre, el abogado general Maciej Szpunar presentó sus conclusiones en el asunto C-250/25, Like Company contra Google, que los especialistas describen como el primer caso de IA generativa que llega al Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

El litigio

Like Company, que gestiona portales de noticias en Hungría, demandó a Google Ireland ante el tribunal regional de Budapest. Según CEA Digital Law, la editorial invoca el derecho afín del artículo 15 de la directiva de 2019 sobre derechos de autor y acusa a Google de haber usado sus artículos para entrenar los modelos Gemini y de haberlos reproducido y puesto a disposición a través del chatbot entre junio de 2023 y mayo de 2024. Agence Europe indica que el tribunal húngaro planteó cuatro cuestiones prejudiciales en marzo de 2025: dos sobre el entrenamiento y dos sobre las respuestas del chatbot.

Qué concluye el abogado general

Sobre las respuestas, Szpunar recuerda que el derecho de los editores protege la forma en que está redactado un artículo, no los hechos que relata. Aun así, reutilizar contenido periodístico en una respuesta puede vulnerarlo. Según RTÉ y CEA Digital Law, el derecho de reproducción entra en juego cuando el chatbot sortea un muro de pago u otra barrera técnica, o cuando la respuesta reproduce la redacción de la publicación de forma reconocible, hasta el punto de que el usuario ya no necesita el original. El proveedor podría responder si esos usos son inherentes a su modelo de negocio o si no ha adoptado medidas creíbles y eficaces para frenarlos. El investigador João Pedro Quintais señala que, en el ejemplo examinado, el abogado general consideró de forma provisional que no se cumplían esas condiciones y dejó la decisión final a los jueces húngaros.

En cuanto al entrenamiento, propone declarar inadmisibles las dos cuestiones, porque no hay pruebas de que se usaran los artículos de la demandante y porque entrenar un modelo no es un «uso en línea» en el sentido del artículo 15. Con todo, apunta que entrenar con material protegido está en general permitido por la excepción de minería de textos y datos, siempre que haya acceso lícito y se respeten las exclusiones de los titulares.

Próximos pasos

Las conclusiones no vinculan al Tribunal, aunque RTÉ recuerda que los jueces suelen seguir la mayoría de estos dictámenes. La sentencia se espera en los próximos meses y, según Quintais, podría influir en otras remisiones húngaras pendientes y en casos nacionales como GEMA contra OpenAI. Google recordó a RTÉ que los editores disponen de herramientas para excluirse.