LO ESENCIAL EN 30 SEGUNDOS

  • Kajima ha desplegado robots con FieldAI en más de 10 de sus obras en Japón, alrededor de un año después de firmar un acuerdo de servicio empresarial en 2025.
  • Los robots han completado más de 2.000 misiones autónomas con distintos tipos de robots, tareas y emplazamientos.
  • Se usan para rondas de obra, escaneo 3D, seguimiento del avance, patrullas de seguridad fuera de horario y primera respuesta tras terremotos o lluvias intensas.

La constructora japonesa Kajima anunció el 5 de noviembre que ha iniciado el despliegue a escala completa de robots gobernados por el software de autonomía de FieldAI, una empresa californiana de IA física. Según Kajima, los robots ya trabajan en más de 10 de sus obras en Japón y han completado más de 2.000 misiones autónomas con distintos robots, tareas y emplazamientos. La compañía habla de un uso continuado en obras activas, no de demostraciones.

De las pruebas a un acuerdo empresarial

Ambas empresas colaboran desde 2023. En 2025 firmaron un acuerdo de servicio a nivel empresarial que llevó la colaboración de proyectos puntuales a un despliegue más amplio, y Kajima superó las 10 obras aproximadamente un año después. No se ha revelado el valor del contrato, y ni el comunicado ni la cobertura mediática identifican los modelos de robot empleados.

El sistema gira en torno a una unidad de autonomía que combina cámaras, LiDAR y un ordenador de IA embarcado, y que según Kajima puede montarse en distintos robots. El procesamiento se hace en el propio robot y no en la nube, lo que le permite elegir una ruta segura en tiempo real y operar en interiores o bajo tierra, donde no hay posicionamiento por satélite. El software se apoya en los Field Foundation Models de FieldAI, que según las compañías combinan aprendizaje basado en datos, razonamiento físico y estimación de la incertidumbre.

Qué hacen los robots

Al arrancar por primera vez, el robot explora una zona desconocida y crea un mapa 3D, que actualiza en rondas posteriores mientras esquiva obstáculos, toma fotografías y captura nubes de puntos. Los datos se suben en la estación de carga y quedan disponibles en la web, y el personal puede ver vídeo en directo. Kajima utiliza las imágenes de 360 grados y las nubes de puntos en color para seguir el avance de la obra. Los robots también patrullan de noche, de madrugada y en días no laborables, y activan luces LED intensas y una alarma sonora si detectan una anomalía. Tras terremotos o lluvias fuertes, pueden entrar en la obra antes de que se confirme su seguridad para recopilar imágenes y vídeo.

Kajima presenta el despliegue como respuesta a la escasez de mano de obra en la construcción: se trata de liberar a los ingenieros de las inspecciones rutinarias para que se centren en seguridad, calidad y plazos. La empresa prevé extender el software a más obras y a otras tecnologías que desarrolla, entre ellas la maquinaria de construcción. No se han publicado datos independientes sobre tiempo ahorrado o tasas de error.