LO ESENCIAL EN 30 SEGUNDOS
- El código de conducta de MicroZig incluye ahora una "Strict No LLM / No AI Policy", en vigor desde el 28 de octubre de 2026.
- Prohíbe el código y los textos generados por LLM, y usarlos para corregir, traducir, generar ideas o buscar errores, e incluso hablar de su uso.
- El mantenedor principal, Matthew Knight, dice que cualquiera puede crear un fork favorable a los LLM; el texto procede en gran parte del código de conducta de Zig.
MicroZig, el conjunto de herramientas de código abierto del Zig Embedded Group para crear aplicaciones embebidas en el lenguaje Zig, ha incorporado a su código de conducta una prohibición general de los grandes modelos de lenguaje. La norma, titulada "Strict No LLM / No AI Policy", entró en vigor el 28 de octubre de 2026. Llegó a través de la pull request n.º 1103, abierta por el mantenedor Matthew Knight y fusionada en la rama principal en la madrugada del 29 de octubre (UTC), sin comentarios de revisión.
Qué prohíbe la norma
El texto va mucho más allá de las reglas de declaración o etiquetado que han adoptado muchos proyectos abiertos. Los colaboradores no pueden enviar código ni textos generados por un LLM, ni parafrasearlos. También queda excluido usar un modelo para corregir ortografía o gramática, para traducir o para generar ideas que luego se redactan a mano. Una línea llamó especialmente la atención: "No LLMs for finding bugs". Los comentarios en incidencias basados en consejos de un chatbot se consideran no bienvenidos, e incluso hablar del uso de estos servicios queda vetado.
Quien no domine el inglés puede escribir en su lengua materna y dejar que otros traduzcan con sus herramientas. El código de conducta afirma estar tomado en gran parte del de Zig, cuya página oficial recoge una política casi idéntica. Su aplicación sigue las reglas generales: los avisos se dirigen a los mantenedores Matthew Knight y Felix Queißner.
Reacciones y contexto
En Hacker News, Knight escribió que las preferencias del proyecto sobre los LLM no podían convivir, por lo que optaron por evitarlos, y que no guardaría rencor a quien haga un fork de MicroZig compatible con los LLM. Las opiniones se dividieron. Algunos defendieron el derecho de los mantenedores a fijar sus condiciones y recordaron el tiempo perdido revisando informes de IA sin verificar. Otros dudaron de que la norma pueda hacerse cumplir, vieron ambigua la cláusula sobre la búsqueda de errores y advirtieron de que renunciar a estas herramientas podría dejar fallos de seguridad sin detectar.
La decisión sigue la del proyecto Zig, cuya prohibición generó mucho debate en abril. Como resumió entonces Simon Willison, Loris Cro, vicepresidente de comunidad de la Zig Software Foundation, la plantea como una inversión en personas: revisar las primeras contribuciones sirve para formar colaboradores de confianza, algo que el trabajo asistido por LLM no logra. La postura tiene costes: Willison señaló que Bun, el entorno de JavaScript escrito en Zig que recurre mucho a la IA, decidió no aportar a Zig una mejora de velocidad del compilador por esa prohibición.
Para los usuarios de MicroZig, el código no cambia; solo se regula cómo contribuir.
