LO ESENCIAL EN 30 SEGUNDOS
- El Tesoro publicó el Data Centre Covenant con el presupuesto del 28 de octubre de 2026; el apoyo reforzado del Estado depende de criterios sobre energía, comunidades, medio ambiente, empleo y seguridad.
- Los proyectos que se acojan podrán obtener conexiones reservadas o reasignadas, contratos de conexión anteriores a 2030 transferidos y, en casos excepcionales, generación temporal in situ.
- El Gobierno calcula que el país necesita 6 GW de capacidad de IA para 2030, pero aún no ha definido qué proyectos son estratégicos.
El Gobierno británico aprovechó su presupuesto del 28 de octubre de 2026 para publicar el Data Centre Covenant, un documento del Tesoro que fija qué se espera de los centros de datos y qué ofrecerá el Estado a cambio. Se anima a todos los operadores a seguirlo, pero sus criterios pasan a ser obligatorios para los proyectos «estratégicos» que quieran ayuda pública para conectarse antes a la red eléctrica. El Gobierno estima que el país necesitará 6 GW de capacidad de centros de datos para IA en 2030; según Capacity, es aproximadamente el triple de la capacidad operativa actual, de unos 2 GW.
Los criterios
El documento agrupa sus exigencias en cinco apartados. En energía, los centros de datos deben cubrir sus propios costes para no trasladarlos a hogares y empresas, asumir compromisos creíbles de capacidad y apoyar la electricidad limpia. En cuanto a las comunidades, los proyectos estratégicos deben acordar un Local Benefit Plan con una inversión sustancial proporcional a su tamaño, además de las obligaciones urbanísticas vigentes. Los requisitos ambientales incluyen reducir el consumo de agua, optar por refrigeración en circuito cerrado, aprovechar el calor residual, publicar cada año los datos de energía y agua y lograr un PUE de 1,3 o mejor en instalaciones nuevas. Los demás criterios abarcan empleo local, aprendices y proveedores británicos, con una aportación al hardware de IA nacional en los proyectos más estratégicos, y seguridad, como el acceso seguro a cómputo para servicios como el NHS.
Qué reciben los proyectos que cumplan
A cambio, el Gobierno afirma que podrá reservar y reasignar conexiones con las competencias de la Planning and Infrastructure Act, buscar capacidad libre junto con NESO y las empresas de red y transferir contratos de conexión anteriores a 2030 a los centros estratégicos. En casos excepcionales, un marco muy controlado permitiría generación temporal in situ mientras llega la conexión. Un nuevo Ministerial Control Centre, presidido por el ministro de IA, decidirá las ayudas. También está prevista una declaración de política nacional para centros de datos; según Capacity, su borrador está en consulta hasta el 8 de enero de 2027 y abarca, de forma orientativa, proyectos de al menos 100 MW.
Dudas pendientes
El texto todavía no define qué es un centro de datos estratégico, no cuantifica los beneficios para las comunidades ni fija un objetivo numérico de agua. La patronal techUK valoró que se reconozca la importancia de la capacidad nacional, pero advirtió de que faltan detalles y de que el presupuesto no alivia a corto plazo el precio de la electricidad. El análisis de Capacity señala que las medidas sobre todo adelantan a ciertos proyectos en la cola de conexión, sin acortarla.
