LO ESENCIAL EN 30 SEGUNDOS
- La consulta británica de 2023 sobre una generación sin tabaco y el vapeo juvenil recibió 118.756 respuestas.
- El Ministerio de Sanidad marcó el 76 %, más de 90.000, como fraudulentas mediante detección de bots y las eliminó.
- Los investigadores hablan de una campaña probablemente coordinada, pero no pueden determinar su origen comercial.
Un estudio publicado en la revista Tobacco Control sostiene que la mayoría de las aportaciones a una consulta pública del Gobierno británico de 2023 sobre tabaco y vapeo no procedían de personas reales. Según investigadores de la Universidad de Edimburgo, cerca de tres cuartas partes de las respuestas fueron identificadas como generadas por bots (prensa británica del 27 de octubre).
Qué encontró el estudio
La consulta, a cargo del Departamento de Salud y Asistencia Social (DHSC), trataba sobre el plan de una «generación sin tabaco» y medidas contra el vapeo juvenil, entre ellas restricciones a la venta de vapeadores desechables. Según GOV.UK, estuvo abierta del 12 de octubre al 6 de diciembre de 2023, y la respuesta del Gobierno se publicó en enero de 2024.
Los investigadores analizaron los informes publicados y datos obtenidos del DHSC mediante solicitudes de acceso a la información. Esos documentos recogen 118.756 respuestas, de las cuales el 76 %, más de 90.000, fueron clasificadas como fraudulentas por los sistemas de detección de bots del ministerio y descartadas.
Según la prensa, casi todas esas respuestas automatizadas contestaban las preguntas de opción múltiple oponiéndose a limitar la venta de vapeadores desechables, y la misma proporción afirmaba haber conocido la consulta por las redes sociales. Tras eliminarlas, el 79,6 % de las respuestas válidas apoyaba las medidas sobre desechables. Los autores lo describen como el primer caso documentado de injerencia automatizada a gran escala en una consulta oficial de salud pública y consideran que su escala y uniformidad apuntan a una campaña coordinada.
Lo que sigue sin aclararse
Los titulares hablan de «bots de IA», pero la cobertura revisada no indica si se usaron grandes modelos de lenguaje u otras herramientas de IA generativa; los resultados que se citan se refieren a bots y respuestas automatizadas. Los investigadores también señalan que no es posible determinar el origen comercial de la campaña. Recuerdan que las tabacaleras ya intentaron influir en consultas, sin vincular este caso con ninguna empresa.
La respuesta del Gobierno
El DHSC afirma que sus controles funcionaron, que las respuestas fraudulentas se eliminaron y que la consulta sirvió igualmente para orientar su política.
