LO ESENCIAL EN 30 SEGUNDOS

  • Machenta, surgida del Imperial College London, ha obtenido 40 millones de dólares en una ronda semilla liderada por Creandum y Union Square Ventures.
  • La empresa desarrolla un modelo fundacional para robots, preentrenado por completo con datos simulados, que busca aprender tareas a partir de una sola demostración.
  • El dinero se destinará a escalar el modelo y ampliar el equipo en una nueva oficina y laboratorio en King's Cross, Londres.

Machenta, una empresa de IA física nacida en el Imperial College London, ha cerrado una ronda semilla de 40 millones de dólares, anunciada el 27 de octubre de 2026. La operación está liderada por Creandum y Union Square Ventures. La universidad la presenta como la mayor ronda semilla conseguida hasta ahora por una startup de robótica del Reino Unido; no se han revelado otros inversores ni la valoración.

Qué está construyendo Machenta

La compañía desarrolla un modelo fundacional para robots que pretende que una máquina aprenda una tarea nueva tras verla una sola vez. Según el Imperial, los robots actuales suelen necesitar muchas demostraciones, reunidas a lo largo de varios días, antes de ejecutar un trabajo nuevo con fiabilidad. Machenta preentrena su modelo únicamente con datos simulados, en lugar de grandes colecciones de grabaciones del mundo real o de demostraciones humanas.

La empresa afirma que un mismo modelo ya ha aprendido tareas variadas, como empaquetar u ordenar, y que puede funcionar en distintos tipos de robots, incluidos humanoides. La universidad sostiene además que apoyarse en la simulación podría reducir la recogida de datos físicos y evitar algunos problemas prácticos y de privacidad asociados a grabar a personas. Estas capacidades proceden de la empresa y de la universidad; el anuncio no incluye ninguna evaluación independiente.

Quién está detrás

Al frente de Machenta está su cofundador y consejero delegado, Edward Johns, catedrático de aprendizaje robótico en el departamento de Informática del Imperial. La investigación comenzó hace unos seis años en su Robot Learning Lab, junto al doctorando Vitalis Vosylius y otros miembros del laboratorio. Johns plantea el objetivo de la empresa en términos de velocidad: a su juicio, la inteligencia consiste en lo rápido que se aprende algo nuevo.

Para qué servirá el dinero

Los fondos se usarán para extender el modelo a más robots y tareas y para ampliar la plantilla, que trabajará en una nueva oficina con laboratorio en King's Cross, Londres. Ninguna de las fuentes concreta objetivos de contratación ni plazos para un producto comercial.

Machenta apuesta a que la simulación, combinada con el aprendizaje a partir de una sola demostración, puede reducir la cantidad de datos reales que un robot necesita antes de resultar útil. Esa promesa tendrá que comprobarse en clientes reales, fuera de las condiciones controladas de un laboratorio de investigación.