LO ESENCIAL EN 30 SEGUNDOS

  • Omen AI adquiere Aquatic Labs por 16 millones de dólares en efectivo y acciones, según TechCrunch.
  • El sensor de Omen detecta contaminantes y degradación del fluido; el de Aquatic Labs mide la alcalinidad en tiempo real.
  • Las empresas quieren integrar ambas tecnologías en un solo sensor que esperan comercializar a principios de 2027.

Omen AI, una startup que vigila los líquidos que circulan por los sistemas de refrigeración de los centros de datos de IA, compra Aquatic Labs, fabricante de sensores de agua en tiempo real. TechCrunch informó el 2 de noviembre de que la operación asciende a 16 millones de dólares, pagados en efectivo y acciones. Los detalles proceden sobre todo de ese reportaje.

Dos sensores para un mismo fluido

La refrigeración líquida se está imponiendo en los chips de IA más densos, y el fluido tiene que mantenerse limpio. El sensor de Omen se instala en el circuito de refrigeración y busca indicios de problemas, como válvulas que fallan o crecimiento bacteriano capaz de obstruir el paso del agua. Hoy, explica TechCrunch, los operadores suelen enviar muestras a un laboratorio y esperar días. Según el anuncio de su ronda de junio, Omen emplea sensores espectroscópicos para analizar el contenido de metales, los contaminantes biológicos, el desgaste y la degradación del fluido, y ofrece un sensor fijo y una unidad portátil.

Aquatic Labs aporta un dispositivo complementario que mide la alcalinidad de forma continua. Su consejero delegado, el físico Allan Adams, fue profesor en el MIT e investigador en la Woods Hole Oceanographic Institution especializado en sensores oceánicos, y pasa a ser director científico de la empresa combinada. Adams dijo a TechCrunch que unir ambos ofrecerá una visión mucho más completa del agua y del fluido. El plan es integrar las dos tecnologías en un único sensor que debería llegar al mercado a principios de 2027.

Escala y dudas pendientes

Omen fue fundada en 2024 por su consejero delegado, Zach Laberge, y en junio cerró una ronda Serie A de 31 millones de dólares liderada por Nava Ventures, con lo que su financiación total llega a 41,5 millones, según Pulse 2.0. Laberge contó a TechCrunch que sus primeros sensores ya supervisan chips que consumen entre 250 y 300 megavatios, valorados en unos 5.000 a 7.000 millones de dólares, y que aspira a llegar a 1 gigavatio a finales de 2027. No se han identificado clientes y las cifras proceden de la propia empresa.

El argumento también es económico: avisos más tempranos permitirían mantener el refrigerante en uso durante más tiempo y evitar vaciados y paradas costosas. TechCrunch cita además estimaciones de la Water Foundation según las cuales los centros de datos de EE. UU. usan entre 17.000 y 19.000 millones de galones de agua al año para refrigeración, una cifra que podría triplicarse en cinco años. Todavía no se ha demostrado de forma independiente que la monitorización continua reduzca de forma notable ese consumo.