LO ESENCIAL EN 30 SEGUNDOS

  • El Collective Intelligence Advisory Service es gratuito y analiza los registros de acceso de servidores web y CDN que comparten los editores participantes.
  • Una prueba piloto con Newsquest y tres editores nacionales, entre ellos The Telegraph, detectó empresas de Europa del Este y Asia-Pacífico; algunas pidieron después condiciones de licencia.
  • El consejero delegado Henry Jones espera que la mayoría de los casos se resuelvan con requerimientos previos, pero ve probable una demanda colectiva en 18 meses.

NLA Media Access, la entidad británica de licencias propiedad de los editores, que representa a unas 14.000 cabeceras, ha lanzado un servicio gratuito para descubrir quién recopila contenido informativo a gran escala, también para la IA. Se llama Collective Intelligence Advisory Service; Press Gazette lo adelantó el 29 de octubre de 2026 y se presentó con más detalle el 30 de octubre.

Cómo funciona

Según InPublishing, el servicio combina los registros de acceso de servidores web y redes de distribución de contenido (CDN) de los editores participantes con el conocimiento de la NLA sobre mercados de licencias como el seguimiento de medios, la minería de textos y datos y la IA. La clave es mirar varios sitios a la vez. El consejero delegado, Henry Jones, explicó a Press Gazette que alguien que lee cientos de artículos en un solo sitio puede ser un lector fiel, pero esa misma actividad repartida entre varios editores apunta a un bot. Esto importa porque muchos rastreadores ignoran el archivo robots.txt y algunos se hacen pasar por personas.

La NLA dice que el análisis clasifica a las organizaciones en tres grupos: aquellas cuyo acceso automatizado podría convertirse en una licencia, las que actúan fuera de las licencias vigentes y aquellas cuya actividad podría constituir una infracción que requiere investigación. El servicio amplía la herramienta Text Tracker, que según Press Gazette ha retirado este año más de 150.000 contenidos infractores, incluidos más de 40 sitios completos.

Lo que encontró el piloto

La NLA probó el sistema con Newsquest y tres editores nacionales, entre ellos The Telegraph. El piloto identificó empresas de Europa del Este y de Asia-Pacífico que daban por hecho que podían usar los contenidos; al saber que no, algunas pidieron condiciones de licencia. Paul Lomax, director digital de la NLA, habló además de un «robo claro y sistemático mediante direcciones IP falsificadas», que la entidad afirma estar persiguiendo.

Primero la licencia, después los tribunales

La NLA ya vende licencias que permiten la extracción a cambio de un pago, con usos muy limitados. Jones prevé que la mayoría de las disputas se resuelvan tras un requerimiento previo, pero cree que algunas organizaciones se resistirán y que es probable una acción colectiva en un plazo de 18 meses. Agrupar casos, sostiene, abarata los litigios frente a demandar por separado. El lanzamiento llega después de que organizaciones de editores se opusieran a un cambio de condiciones de Meta que le habría dado amplios derechos para extraer contenido de las cuentas de los editores; Meta lo aplazó y prometió una consulta. Cuántos ingresos generará el servicio sigue siendo una incógnita.