LO ESENCIAL EN 30 SEGUNDOS

  • La Competition and Markets Authority abrió el 30 de octubre una investigación, al amparo de la Competition Act 1998, sobre las nuevas condiciones comerciales de Meta.
  • Las condiciones permitirían a Meta recopilar contenido de webs de empresas y editores, también para funciones de IA, sin una forma clara de excluirse.
  • Meta sostiene que no hay motivos para investigar y ha suspendido su aplicación, prevista para el 20 de noviembre.

La autoridad británica de competencia, la Competition and Markets Authority (CMA), anunció el 30 de octubre que ha abierto una investigación para determinar si Meta impone condiciones abusivas a editores de noticias, anunciantes y otras empresas que usan Facebook, Instagram y sus demás servicios. El foco está en unas nuevas condiciones comerciales que permitirían a Meta recopilar contenido de las webs de esas empresas y utilizarlo para desarrollar sus propios productos, incluidas funciones de inteligencia artificial.

Qué examinará la CMA

Según Reuters y la agencia PA, el regulador determinará primero si Meta ocupa una posición dominante en un mercado británico relevante. Si es así, analizará si obligar a las empresas a aceptar esas condiciones vulnera la Competition Act 1998. La CMA advierte de que esa exigencia podría equivaler a imponer de forma ilegal condiciones comerciales injustas a miles de empresas del Reino Unido, que no podrían decidir si se usa su contenido ni cómo.

Su directora ejecutiva, Sarah Cardell, explicó que el organismo actúa con rapidez tras escuchar las quejas de editores y otras compañías, y recordó que una empresa dominante no debe aprovechar esa posición para imponer términos injustos. Añadió que buscarán una resolución rápida. No se ha fijado un plazo y, al cierre de esta información, no pudimos consultar una página oficial del caso.

La postura de Meta

Un portavoz de Meta afirmó que no hay "ningún motivo" para una investigación de competencia y recordó que la compañía ya se había comprometido a no cambiar sus condiciones sin consultar a editores y otras partes interesadas. Meta dijo que agradece la oportunidad de explicar su enfoque. Las nuevas condiciones debían aplicarse el 20 de noviembre; ahora están en suspenso y siguen vigentes las actuales.

Cómo surgió la disputa

Nieman Lab informó del texto el 15 de octubre y señaló que podía permitir a Meta enviar rastreadores a las webs vinculadas a cuentas de empresa y usar ese material para entrenar IA, sin una opción clara de exclusión. Meta rechazó esa interpretación y después eliminó la palabra "train" (entrenar), según The Next Web. Editores europeos pidieron a la UE y a la CMA que intervinieran.

La Professional Publishers Association, que agrupa a editores británicos de revistas y prensa especializada, celebró la investigación y anunció que aportará pruebas. Pide que las condiciones sigan congeladas durante el procedimiento, que el acceso a los servicios de Meta se separe del consentimiento al rastreo y que se abra una revisión del "estatus de mercado estratégico" de Meta bajo la ley de mercados digitales de 2024. Por ahora no hay indicios de que la CMA vaya a dar ese paso.